lunes, julio 13, 2009

LOS ESCRITORES INVISIBLES de Bernardo Esquinca

Acabo de leerme LOS ESCRITORES INVISIBLES de Bernardo Esquinca y la verdad es que lo disfruté bastante.

Que está lleno de clichés: Si. Que refuerza la mitología del escritor romántico que vive al día: También. Que el tema es un pretexto para unir dos relatos que nada tienen que ver y que el final es una vacilada para salir del paso: exacto. Pero… ¿Y qué? Si el libro te mantiene interesado, si lo puedes leer con fluidez sin tener que andarte atragantando frasecitas que buscan regodearse en el impacto poético de una metáfora (bueno, que también tiene la novela, eso sí), y si acabaste con un buen sabor de boca, entonces la novela cumplió su cometido.

Pero no nos adelantemos.

La trama va de un joven escritor entrando a la treintena (Javier Puente) que jamás ha logrado publicar nada. La buena suerte le viene al paso cuando un misterioso editor que viaja en limusina y su sexy-correctora de compañía le prometen publicarlo siempre y cuando encuentre a Roberto Rojas, un escritor que él conocía y que ha desaparecido. No hay información de su paradero ni pista alguna sobre él o su trabajo, un misterioso libro que buscan desesperadamente dos editoriales muy poderosas. En una segunda parte del libro, el escritor se encuentra en medio de un grupo literario de mujeres, amas de casa, cuyo hobbie es escribir literatura erótica morbosamente extraña.

Esos son los planteamientos, pero si ustedes son de aquellos lectores que buscan un desarrollo estricto de novela policial pues… este no es su libro. Me siento tentado a confesar que al principio catalogue está novela con la lapidaria frase: “En la línea de EL MIEDO A LOS ANIMALES” la novela estilo policial escrita por Enrique Cerna que dé policial solo tiene el estilo porque el final es ramplón y cutre, pero la verdad es que la historia de Esquinca tampoco va por los derroteros de la crítica mordaz hacia el mundo de las editoriales literarias.

Su objetivo no es señalar a nadie, ni quejarse de la hipocresía del mundo literario y sus capillas. Simplemente es el ambiente en se desarrolla la historia, un ambiente de libros, como a él le gustan. Tal vez, su crítica vaya más hacia la figura romántica del escritor “looser” que vive en una pocilga y cuya genialidad ha sido injustamente ahogada por el comercialismo detractor de las editoriales. O no sé – no lo conozco – también tenga un poco de auto-critica.

Al parecer, tal vez mi reseña casi les grita que la obra de Esquinca tiene más carencias que virtudes: No es esto, ni lo otro, ni es mordaz, ni le interesa la ruptura de bla-bla-bla. Y la verdad es algo que le agradezco al autor. Es una historia que escribió, que si te gusta: bien y si no: también. No busca sorprender a nadie con su sabiduría sobre el mundo de las editoriales, y aunque en la segunda parte intente – tal vez – impresionarnos un poco con sus extrañas tramas eróticas para libros que no existirán afuera de este, la verdad es que más que impresionarme, me picó más a su lectura.

Por ahí leí que Rodrigo Fresán había dicho del autor que poseía una imaginación sin duda mucho más ardiente que la de Ballard. Ojala y Esquinca no se lo crea, porque los escritores que se creen estas lisonjeras críticas (aunque vengan del corazón) después comienza a salir con montón de estupideces, cada vez superiores, en espera de cumplir con la profecía.

A final de cuentas hay cosas que no me agradaron en la novela y realmente no sé si deba señalar a Esquinca o a su personaje por ello. Por lo general, los lectores pensamos que los personajes principales de la novela son una especie de alter ego de sus autores y que lo que ellos opinan, no es más que un reflejo de lo que el autor piensa. A lo mejor, en la mayoría de los casos es así. A lo mejor en esta novela no, pero mientras son peras o son manzanas encuentro por ahí el típico bluf de los escritorzuelos que sienten que solo sus gustos merecen ser parte del paraíso.

Bukowski, Ballard, Palahniuk, y otros apellidos raros son mencionados como los poseedores de la verdad exquisita de las letras, y eso es algo que no soporto. Tampoco me gusta que evite al máximo decir que Ballard escribía ciencia-ficción, como si eso fuera un pecado. Además la declaración final de que “la conspiración del mundo editorial es contra todos los libros buenos, porque los libros buenos de verdad no venden” es contradictoria. Ballard vende mucho y Bukowski no se diga. Palahniuk se convirtió en Best Seller y Bret Easton Ellis también. Así que si tomáramos en serio está iluminada conclusión nos daríamos cuenta de que estos escritores tan celebrados por nuestros literatos son realmente una basura.

Finalmente me gustaría terminar señalando algo que tal vez no le gustaría mucho al autor pero que por dentro acabaría causándole la más grata de las sensaciones. Yo pienso que su novela es bastante comercial. Creo que no se detendrá en los 2000 ejemplares que marca su tiraje sino que se venderá más. Y sé que muchos de sus lectores serán escritores porque como ocurre con Harry Potter y los preadolescentes, muchos escritores no podrán evitar el atractivo de verse reflejados en la situación del personaje principal. A esos escritores yo les digo: no entren buscando un estudio a conciencia sobre el infierno interior de “aquellos que escriben”. Es un cuento grato y desinhibido, no un tratado psicológico sobre el escritor y el mundo de las editoriales… es una novelita para lo que deben ser escritas todas las novelas: para ser leída y disfrutada.

Párale de contar.

LOS ESCRITORES INVISIBLES
de Bernardo Esquinca
Col. Letras Mexicanas, Fondo de Cultura Económica, México, 2009

domingo, julio 12, 2009

EL PENTAGONO SE REARMA EN HOLLYWOOD

A primera vista, se parece a cualquier otro filme desechable de verano, esta vez sobre una guerra de robots en el espacio. Pero Transformers: The Revenge of the Fallen tal vez sea la película más militarizada de todos los tiempos.

Aún más que su predecesora, la cinta Transformers: The Revenge of the Fallen (La venganza de los caídos), de reciente estreno en México, está atiborrada de una cantidad agotadora de equipo militar pesado. Además de que muchos de los personajes del filme son militares, se utilizaron soldados estadunidenses reales como extras, y grandes segmentos del filme fueron hechos en bases de Estados Unidos.

En general, se asumía que las películas de Transformers eran publicidades de juguetes disfrazadas de películas; pero dada la fuerza de Revenge of the Fallen, surge una nueva pregunta con connotaciones mucho más siniestras en un filme dirigido a los niños: ¿están realmente promoviendo el poderío del ejército estadunidense?

Por reputación, Hollywood es una ciudad de liberales. Los militares rara vez se ven bien en las películas; generalmente son caracterizados como padres que imponen disciplina, matones agresivos, autoritarios inflexibles o, en el caso de American Beauty, nazis gay en secreto que se odian a sí mismos. Pero hay un contingente de cineastas que parecen llevarse muy bien con las tropas, y los principales entre ellos son Michael Bay y el productor Jerry Buckheimer. Bay no sólo dirigió las dos películas de Transformers, sino también otros filmes de guerra exitosos como Pearl Harbor y Armageddon, ambos realizados con gran cooperación militar. Incluso Pearl Harbor tuvo su estreno en un portaaviones del Pentágono.

Ambas películas fueron producidas por Bruckheimer, quien también ha sido el productor de filmes con temas militares como Crimson Tide, Black Hawk Down y Top Gun.

No es difícil ver qué obtienen de esto ambas partes. El uso de equipo militar pesado oficial le da a películas como Revenge of the Fallen un ángulo muy necesario de credibilidad: sin los militares, es sólo un filme sobre robots combatiendo. Y de paso le ahorró a los cineastas millones de dólares en utilería, locaciones y efectos especiales. Mientras tanto, los militares muestran sus equipos más recientes a millones de personas y describen a su personal bajo la mejor luz posible.

Sin embargo, Bay y Bruckheimer no son los únicos cineastas inclinados por lo militar. La primera película ganadora de un Oscar, Wings, de 1927, fue un filme sobre la Primera Guerra Mundial hecha con el apoyo de la fuerza aérea norteamericana. Desde entonces han trabajado juntos al punto que cada rama de las fuerzas armadas cuenta ya con su propio departamento de asuntos públicos en Los Ángeles.

“No hay costos adicionales para el gobierno”, dice Philip Strub, director de medios de entretenimiento en el Departamento de Defensa de EU, quien ha trabajado con Bay desde Armageddon. “Así que si filman operaciones típicas de vuelo en un portaaviones, no cobraríamos nada. Pero si quieren controlar el avión, entonces cobraríamos exactamente lo que le cuesta al escuadrón”. Estos costos varían: de mil dólares por hora un tanque, a más de 25 mil dólares por un avión de combate F-15.

No obstante, todo esto es controlado bajo los términos de las fuerzas armadas. El libreto debe ser entregado para su aprobación, un consultor militar estará presente durante la filmación, y el producto terminado debe ser proyectado a los jefes del Pentágono antes de su estreno. Y si a las fuerzas armadas no les agrada la manera en la que son mostradas en el libreto, no prestarán su ayuda hasta que se hagan los cambios que recomiende. “Nuestro deseo es que los militares sean mostrados como personas buenas intentando hacer lo correcto de la manera correcta”, afirma Strub. “Probablemente ese es nuestro principal imperativo. Queremos que el equipo sea operado y que los soldados actúen entre sí y con los demás como lo harían en la vida real”.
Los niños: objetivo del Pentágono

En su libro de 2004, Operation Hollywood, David Robb presenta una imagen más oscura. Robb documenta las discusiones entre ambas partes en muchos filmes desde la Segunda Guerra Mundial. Es una muestra sorprendente del entretenimiento moldeado por el Pentágono. A veces los cambios son irrisorios. En la película de James Bond, Golden Eye, el Pentágono exigió que se cambiase la nacionalidad de un almirante de EU incompetente si los productores querían helicópteros estadunidenses para el final. Se convirtió en canadiense.

En ocasiones, los cambios son más siniestros. En el drama de la crisis de los misiles cubanos Thirteen Days, el Pentágono objetó la manera en que se mostraba que los generales habían estado a favor de invadir Cuba en esa época, aun cuando los hechos estaban basados en cintas de discusiones dentro de la Casa Blanca. Los militares dijeron que la descripción de los generales era “negativa” y “falsa”. Buscaron alterar las escenas, pero el productor y estrella Kevin Costner se negó, y continuó la filmación sin el apoyo militar.

Al recibir la ayuda militar, dice Robb, la visión del artista es inevitablemente corrompida.
Pero a pesar de los costos extras y las dificultades, muchas de las mejores películas de guerra de Hollywood se han realizado sin el apoyo de las fuerzas armadas: Apocalypse Now, Platoon, MASH, Catch-22, Dr Strangelove. Y cuando se trata de los filmes recientes antiIrak/Bush, sabiendo muy bien cómo operan los militares estadunidenses, los cineastas ni siquiera se molestaron en pedir su apoyo.

Pero los cineastas con un enfoque más comercial han aprendido cómo obtener los beneficios sin enojar a los altos mandos, a través de un proceso que se podría describir como de autocensura. Transformers es el ejemplo perfecto. Primero, no es una película de guerra, sino de ciencia ficción. Su historia fantástica, apolítica, no toca temas de historia o competencia militar.

Segundo, y más preocupante, Transformers está dirigida a los niños. Su público objetivo podría muy bien llegar a asociar a los militares y la guerra sólo con la acción excitante, la tecnología de punta, el deber civil y el heroísmo —y tal vez un día se enlisten.

En la actualidad, a los militares no les gusta hablar sobre el valor de reclutamiento de los filmes, pero está claro que son conscientes del efecto Top Gun. Parece imposible de imaginar ahora, pero en 1986 ver a Tom Cruise, a Val Kilmer y demás vistiendo uniformes blancos y lentes de aviador, de pie ante aviones de combate, envió a muchos hombres jóvenes de EU derecho a la oficina de reclutamiento más cercana. De hecho no tuvieron que ir muy lejos, ya que la Marina instaló casetas especiales de reclutamiento en los cines. Aunque esa estrategia difícilmente funcionaría hoy.

Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Nueva York y Washington, el apetito del público por el entretenimiento patriótico podría no haber disminuido, pero las tasas de reclutamiento son bajas. Y los eventos de la vida real, tales como la cárcel iraquí de Abu Ghraib, los centenares de muertos civiles por el “fuego amigo”, las atrocidades cometidas por los soldados estadunidenses en Irak y Afganistán —para no mencionar a amigos y familiares muertos o mutilados en los conflictos actuales de EU— son disuasivos fuertes.

Por ello, las películas de ciencia ficción dirigidas a audiencias más jóvenes parecen ser una dirección nueva para el reclutamiento militar.

En los últimos años, el Pentágono ha ayudado con War of the Worlds, de Stephen Spielberg, The Day the Earth Stood Still e Iron Man. Próximamente se estrenarán Iron Man 2 y GI Joe (otro juguete que se convierte en película).

¿Cree usted que todo esto sea casualidad y que no hay de qué preocuparse? Bueno, tenga presente que Transformers rompió los récords de taquilla.

© The Guardian Traducción: Franco Cubello para Milenio Diario

sábado, julio 04, 2009

AUSTRALOVENATOR: El nuevo supercazador

AP
El Universal
Viernes 03 de julio de 2009
09:32

Los científicos confirmaron por primera vez que Australia fue habitada por un tipo de dinosaurio de gran dimensión, veloz y aterrador, a quien le han puesto un nombre tomado de una película de Arnold Schwarzenegger: Australovenator.

La bestia carnívora de unos 500 kilogramos de peso ( mil 100 libras) y armada de tres garras tan afiladas como cuchillas en cada extremidad delantera, vivió en el área hace 98 millones de años, dijeron los investigadores en un reporte publicado el viernes.

Los restos fosilizados de huesos de extremidades, costillas, una mandíbula y colmillos fueron hallados, juntos con los huesos de otras dos nuevas especies de gigantescos herbívoros de cuello alargado que pesaban unas 20 toneladas métricas (22 toneladas) en el estado de Queensland, en los últimos tres años.

El descubrimiento, que fue analizado en un informe de 51 páginas publicado en la revista de ciencias PLoS ONE en el internet, es el primer hallazgo de dinosaurios de gran tamaño en Australia, de que se tenga conocimiento en 28 años.

Los paleontólogos han señalado a Australia como el nuevo centro de la paleontología de vertebrados y constituye una nueva fuente mundial de recursos para conocer más sobre la era de los dinosaurios. En gran parte se debe a que la topografía llana del terreno que le ha dado estabilidad geológica. El desplazamiento de las placas tectónicas en otros continentes ha permitido que las capas terrestres que contenían fósiles hace decenas de millones de años queden expuestas en la superficie haciendo posible su hallazgo.

En el más reciente hallazgo en Queensland, los paleontólogos excavaron el terreno a una profundidad de un metro a fin de dejar al descubierto la tierra arcillosa que contenía los fósiles.
Los expertos que descubrieron al dinosaurio carnívoro de 5 metros de altura (16 pies) le llamaron Australovenator wintonensis ''Banjo'' en nombre del poeta A.B. ''Banjo'' Paterson compositor de la canción popular australiana ''Waltzing Matilda'', considerada el himno nacional no oficial.
El rancho de ovejas de Paterson quedaba cerca de Winton, un pueblo ganadero vecino al centro donde fueron hallados los restos de dinosaurios.

El significado del nombre en latín es ''cazador sureño de Winton''.

El paleontólogo Scott Hocknull del Museo de Queensland, que dirigió la investigación, dijo en su informe que ''Banjo era el mayor depredador de su época, ágil y ligero''.

lunes, junio 29, 2009

PARA EL CUERVO LOPEZ

La vida no es comprada y eso se siente más cuando muere gente de forma sorpresiva. A no más de un mes de la muerte de Rigo Mora, uno de mis amigos animadores de Guadalajara, se suma ahora la muerte de El Cuervo Lopez, tipazo excelente, creador de uno de los blogs más importantes de la red y buen conversador. Casi siempre nos topabamos en la red y platicabamos un buen rato. Yo lo insultaba porque era Argentino y el me despreciaba porque soy Mexicano y mientras tanto la pasabamos muy bien en el trayecto. Un día nomas no aparecio por la red. Algo ya me habia dicho de que estaba un poco cansado de todo esto y queria quedarse afuera un rato, así que cuando no lo volví a ver no pasó por mi cabeza lo que a Gabriel (también era mi tocayo) le estaba ocurriendo en esos momentos. Un aneurisma lo mantuvo en coma por tres meses en el hospital. Dicen que solo movia un ojo y un pie, pero que realmente no saben si estuvo conciente.

Si hay algo que Gabriel adoraba es a su mamá. Yo hasta hoy no me enteré de que ella también esta en una condición mental delicada. Si estuvo conciente, creo que debió haber estado muy preocupado por ella. Se lo que se siente. La unica diferencia es que yo podia moverme y el no. Yo si podia visitar a mi mamá en el hospital.

No es agradable y me siento mal porque me imagino el apuro del Cuervo.
Pero bueno, nadie tiene la vida comprada. Eso es la verdad.

www.elcuervolopez.blogspot.com

martes, junio 16, 2009

¡FUTURO A LA MEXICANA!

Hace muchos años leí de Armando Ramírez, “El Regreso de Chín – Chin el Teporocho en: La Venganza de los Jinetes Justicieros” (Ed. Grijalbo, México, 1979), una novela que parodia los melodramas mexicanos que van desde la radionovela hasta el cine, pasando por las historietas al estilo de Sensacional de Amor y Lagrimas y Risas, de donde toma y reproduce la muy particular forma de narrar la historia, salpicada de palabras domingueras que quieren sonar “literarias”, habla popular y gramática afectada. La novela me pareció más que excelente y eso me llevó a buscar la novela original de “Chin-Chin el Teporocho”. La verdad es que no me gustó y eso fue el fin de mi búsqueda de más novelas de Armando Ramírez.

El fin de semana pasado, sin embargo, me atreví a comprar otra novela de él, titulada “Y cuando despertaron… el PRInosurio seguía ahí” (Ed. Grijalbo, México, 2009). La verdad no entiendo que me llevó a comprarla, pero al comenzar a leerla, le agarre el gusto.

Siendo sinceros, estamos ante un producto del momento, una novelita divertida (y bastante) cuyo objetivo es satirizar la ya de por si satírica política nacional. Haciendo uso del cambio de nombres y de su excelente capacidad narrativa que muchas veces reconstruye el habla de los políticos para parodiarlos, Armando Ramirez nos lleva a dar un paseo por los últimos sucesos de la polaca mexicana, llena de hipocresía, trampas y mentiras en un ambiente que, de no ser totalmente cierto, parecería surrealista.

Ramírez no ficciona en esta novela porque no lo necesita. Ese aspecto es, tal vez, lo que hace que este libro tenga una fecha de caducidad muy notoria. Lo que vamos a leer, es todo lo que leímos en las noticias, ni más ni menos, pero novelado, explicado y con mucho humor. La novela incluye a un grupo de “Alienitas”, extraterrestres del espacio exterior que descubren que dentro del mexicano mora un gen que nos hace propensos a la PRIdinozaurización, al estilo de vida rapaz y carroñera que se refleja tan bien en la familia política mexicana. Eso sí, aquí la sátira va dirigida a todos, no hay dedicatorias a favor de ningún partido y es de las pocas novelas que se atreve a decirle todas sus verdades a los mexican… perdón, a los Tanpendécuarenses (la acción transcurre en la República de Tanpendecuaro, por cierto).

Es una obra satírica, claro, pero hay oportunidad de reflexión en esta novela. Reflexión que no nos lleva a juzgar al grupo político, ellos ya están juzgados de antemano, sino que nos lleva a juzgarnos a nosotros mismos. ¿Cuántos de nosotros nos hacemos Tanpendecuarences para no ver lo que pasa? ¿Por qué lo permitimos? ¿Es un gen o es que somos unos dejados? Ni el mismo autor queda libre de crítica…

Por otro lado, en una línea similar al libro de Armando, la escritora Eve Gil presenta otra sátira política basada en nuestro momento (de hecho, el libro es anterior al de los PRInosaurios): “Virtus, el espectáculo más grande del mundo” (Ed. Jus, México, 2008).

Por su portada, tal parecería que estamos a punto de leer una historia de ciencia ficción – y siendo justos, en parte lo es – pero el género sirve en esta novela más de forma que de fondo. Es básicamente un pretexto, para al igual que Ramírez, darnos un tour por los sucesos actuales de nuestra política nacional, pero disfrazada en clave de futurismo.

Al igual que el libro de Armando, tampoco tiene mucho que ofrecer, al menos si se es lector de ciencia ficción. Muy al estilo de las CRONICAS PARALELAS, una columna de Ricardo Guzmán Wolffer en la Revista Asimov, donde transformaba noticias actuales en “parodias futuristas”, la obra de Eve se desarrolla en un México del futuro, dominado por la ultra-derecha (gracias a un fraude electoral) y los medios de comunicación, pagados por “el partido Celeste”. Ambos mantienen al país en un estado de realidad virtual donde todo parece bonito y pujante, pero la realidad es otra cosa. La obra de Eve Gil destila rencor y amargura – y motivos no le faltan, pues - pero al contrario de Ramírez al menos si hay una historia principal que seguir que no resulta un mero translado de las noticias al papel. Por desgracia también hay una dedicatoria totalmente partidista que nos habla directamente de a quien apoyaba la escritora, porque nos encontramos en una trama totalmente polarizada donde el partido “Celeste” es el malo, mientras que los del partido “Albaricoque” son los buenos, o al menos, así se siente.

La historia poco a poco se convierte en una farsa (no al lector, sino como género) que toma elementos de la ciencia ficción para trasladar situaciones del presente y que realmente no alcanza el suficiente sentido del humor como para transformar a Virtus en algo más que un retrato resentido sobre una cuestión política que no llevó al poder al grupo que lo esperaba con ansia.

No solo hay una crítica política, también hay una crítica social que se dedica a ridiculizar a ciertas clases sociales, mientras otras son las víctimas inocentes del control y del poder. Todo este aspecto hace que el trasfondo de ciencia ficción no pueda sostenerse como tal, reduciéndolo a un mero escenario. No está mal, porque es notorio que el afán de la novela no es ser de ciencia ficción, y como ella misma dice al final de su libro: “es solo un pretexto, una licencia que me tomo y una etiqueta para describir en pocas palabras la inefable esencia de una novela que disfraza de ironía, el dolor y la indignación en que tiene su origen. Se trata en realidad de una metáfora fantástica de o que actualmente acontece en un país específico – México – y que necesitaba narrar, criticar, justificar, entender y explicar sin escribir otro-libro-más-de-Política”

Un artículo y entrevista con Eve Gil: http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2008/07/29/939930/cuestiona-dictadura-que-ejerce-televisi%C3%B3n-mexicana-eve-gil-presentar%C3%A1-ma


viernes, mayo 22, 2009

SUEÑOS EXTINTOS: OJOS DE LAGARTO de Bernardo Fernandez BEF

Si hay alguien que tiene ya presencia en la novela juvenil mexicana, ese es BEF (Bernardo Fernández). En menos de un año ha publicado ya tres libros (uno deellos fue publicado previamente en España) y seguro que va por más. Esta vez meha tocado leer OJOS DE LAGARTO, una historia con un trasfondo muy original: el mundo de la criptozoologia, en especial de la que señala a la posibilidad de laexistencia en nuestros tiempos de esas criaturas extintas que conocemos como dinosaurios. A BEF le fascinan estas bestias y no es ningún secreto que de este gusto nace esta novela juvenil que mirándolo con detenimiento, es realmente ciencia ficción.

Saltando entre épocas que van desde 1869 hasta 1923, la trama se mueve por el mundo de los cazadores de animales exóticos, los circos Barnum y el extraño mundo subterráneo de la Chinesca, una verdadera ciudad de túneles construida por los chinos bajo la ciudad de Mexicali y que extiende sus tentáculos hasta un poco más allá de la frontera con los Estados Unidos y cuya función principal estiva en el trafico ilegal de todo tipo de mercancías.

Siendo realistas, la novela es un cuento alargado (la historia principal seestablece realmente un poco más delante de la mitad del libro), pero todos los relatos anteriores tienen como misión establecer una atmósfera situacional que lleve al lector, paso a paso, al descubrimiento de una especie de animal misterioso cuya sorprendente existencia unirá la vida de un jefe de mafia china, un cazador de animales exóticos para exhibición y un veterinario encubierto, transformado en merolico de plaza y su joven acompañante en un punto que puede resultar trágico para ellos y decenas de gentes más.

Tal vez para algunos, ciertos aspectos de la historia se tornen verdaderamente repetitivos, casi un pretexto para tener algo que contar (por la cuestión que mencionaba más arriba) pero vale la pena continuar el relato y no dejarlo hasta su final.

Ojos de Lagarto es pues, una novela parte realidad, parte ficción que logra trasmitirnos esa sensación de misterio que otorga la posibilidad de la existencia de animales extraordinarios ocultos en los recovecos de un planeta que, poco a poco, va arrebatando espacio a la maravilla.

sábado, mayo 09, 2009

NAUFRAGIO ESTELAR: LA ISLA INHABITADA de Fyodor Bondarchuk

Hace algún tiempo escribí un artículo sobre cine de ciencia ficción hecho en Rusia y en la investigación pude constatar que había una interesante producción del mismo. No había grandes superproducciones pero si muy buen material con interesantes historias. Varias de esas películas rusas de ciencia ficción son bastante conocidas por los fans: Solaris (Andrei Tarkovski, 1972), Stalker (Andrei Tarkovski, 1979), Cartas de un hombre muerto (Konstantin Lopushansky, 1986) y una coproducción alemana llamada Que difícil es ser Dios ( Es ist nicht leicht ein Gott zu sein, Peter Fleischmann, 1990, editada en México en formato de video como Poder Inmortal).

De todas las mencionadas, las últimas tres son adaptaciones de las historias de los hermanos Arkadi y Boris Strugatski, famosísimos escritores de ciencia ficción cuya obra parece ser del agrado de muchos cineastas, pues varios de sus trabajos han sido llevados a la pantalla grande.
LA ISLA INHABITADA (Obitaemyy Ostrov, 2008) la segunda película de Fyodor Bondarchuk (hijo, nada menos, que del afamado director ruso Sergey Bondarchuk, y hermano de la excelentisima y guapa actriz Natalya Bondarchuk, la protagonista de Solaris) es también una adaptación de otro relato de los Strugatsky, solo que esta vez con uno de los presupuestos más grandes en la historia del cine ruso. No conozco que esta novela de los hermanos Strugatsky (que se editó originalmente en 1971) se haya publicado en español, pero si en inglés, bajo el titulo de Prisioners of Power .

Siendo sinceros, no he podido leer la novela, pero cuando leí su trama en Wikipedia, pude constatar que la película está bastante apegada a la historia. De hecho, Boris Strugatski, el único de los hermanos que queda vivo, tuvo de la película una muy buena impresión, y no tuvo empacho en señalar que le había gustado y que no. El protagonista principal, Maxim Kammerer, interpretado por Vasilty Stepanov, según Boris Strugatski, era tal cual él y su hermano lo habían imaginado en la novela.

Esta historia es parte de una larga serie de novelas interconectadas bajo lo que se conoce como el Noon Universe y no es extraño ver como ciertas temáticas resultan recurrentes en sus tramas. La película de LA ISLA INHABITADA logra de excelente manera, reflejar esta inquietud de los Strugatsky por ciertos argumentos: mundos humanos dominados por un gobierno oscurantista y totalitario que impiden a su población el acceso a la educación y la información por medio de sistemas de terror (vaya, lo mismo que ocurría en la Unión Soviética… no entiendo como no los encarcelaron). Maxim Kammerer es un joven de un futuro lejano (del año 2157, para ser exactos) que por un accidente se encuentra varado en un planeta perdido, habitado por humanos, pero desconocido para la liga interestelar de planetas que – por tal razón – no han podido extender sus ventajas tecnológicas, medicas y culturales hasta ese lugar. Para Maxim, quien no conoce otro mundo que la utopía de bienestar y seguridad en la que siempre ha vivido, este accidente representa una verdadera aventura y ve con ojos de curiosidad y emoción todo lo que lo rodea.

Poco a poco se irá dando cuenta que se encuentra en un planeta dividido y en guerra (concepto prácticamente abolido en la liga de mundos a la que pertenece), sobreviviente de otras batallas aún más cruentas donde la energía atómica tomó un rol central, dejando como recuerdos eriales gigantescos repletos de radiación, mutaciones, enfermedades y un rompimiento brutal del equilibrio ecológico.

De igual manera, Max intenta adaptarse pero no puede ver con buenos ojos las brutalidades militares de que son objetos los “dengenerados”, seres humanos perseguidos por el gobierno, que son señalados como agentes de violencia, terrorismo e infección y que pueden ser identificados por sorpresivos ataques epilépticos que los dejan prácticamente fuera de combate por unos instantes. El gobierno, manejado por un grupo de hombres llamados “Los Padres Desconocidos” son idolatrados por sus gobernados pues los consideran salvadores de la civilización y héroes en la guerra contra los enemigos del sur. Pero la verdad es terriblemente diferente.

Max se verá entonces en medio de una batalla por la libertad de la civilización y donde usará todos sus recursos mentales y físicos (que son sorprendentes) para descubrir la mascarada de que son presas todos los humanos del planeta Saraksh.

La sublime fotografía, la magnífica dirección de escena y unos efectos especiales de primer nivel (que son buenos porque no estorban a la película ni la dominan) hacen a LA ISLA INHABITADA una de las mejores películas de ciencia ficción rusa que se puedan encontrar. Los diseños conceptuales de la ciudad, el vestuario, los interiores, las armas y básicamente cualquier otro aspecto de la película son realmente sorprendentes y funcionan bastante bien porque guardan una coherencia lógica con todo el film y considero que se convertirán en material de análisis para otros filmes sobre el futuro que busquen no convertirse en clones de Blade Runner.

LA ISLA INHABITADA puede que se convierta en centro de críticas bastante opuestas. Es muy probable que muchos la odien y otros tantos la amen, pero no va a pasar desapercibida por los verdaderos fans. De hecho, es importante señalar que en realidad, son dos películas las que se han rodado y que juntas conformaran la obra completa. La segunda parte, LA ISLA INHABITADA: SARAKSH, acaba de estrenarse en abril y yo ya la estoy esperando con emoción. Veremos si le llega al nivel de la primera.

Una nota final: Para aquellos que alguna vez hayan visto QUE DIFICIL ES SER DIOS (conocida en video en México como PODER INMORTAL), verán que prácticamente el tema es el mismo con algunas variaciones. Y si no la han visto, pues… deben verla.

LA ISLA INHABITADA / THE INHABITED ISLAND / OBITAEMYY OSTROV
Dir. Fyodor Bondarchuk / Año: 2008
Página Oficial de la película: http://www.oostrov.ru/
Wikipedia sobre la novela: http://en.wikipedia.org/wiki/Prisoners_of_Power

Por el momento ya pueden ustedes ver los cortos de ambas a continuación:
La Isla Inhabitada
La Isla Inhabitada: Saraksh